Me encontré escribiendo acá más pronto de lo que esperaba, y supongo que eso está bien si quiero hacer del escribir un hábito en lugar de algo que siento como una obligación o a lo mejor debería dejar mi pieza más seguido.
Al momento de escribir esto son las 16:22hs y la razón principal por la que estoy redactando esta entrada es porque tuve la realización de que hace alrededor de 3 semanas que estoy rechazando cualquier invitación para salir a hacer del día aquello que disfrutan los jóvenes y manteniéndome sentado en la oscuridad cual ermitaño, ¿cuál es la razón de esto? Me gusta creer que lo hago porque realmente disfruto el estar solo en compañía de mis pensamientos, pero mientras más tiempo estoy con ellos, más me doy cuenta de lo oscuros que se pueden poner y de lo mucho que disfrutaría del estar afuera con amigos o incluso jugando al fútbol, deporte que desprecio, en este momento.
Aunque probablemente si algo de eso llegara a suceder estaría lamentándome el hecho de haber dejado la comodidad de mi habitación por el simple placer momentáneo de las risas y momentos compartidos que parecen durar tanto pero se ven tan cortos comparados con estas instancias de soledad que me mantienen caminando de un lugar a otro en mi cuarto como a un auto de juguete cuya cuerda nunca se agota y deseando disfrutar del exterior que me atrae tanto al estar lejos de él con sus ojos de libertad y alegría pero me aterra hasta los huesos en el momento en que me toca con sus manos llenas de inseguridad y conflictos que marcan a uno hasta el alma haciendo que desee encerrarse y no volver nunca más para lamentarse al instante como un marinero que cayó ante el encanto de una sirena.
¿A dónde estoy yendo con esto? No tengo la más mínima idea. Supongo que simplemente estoy repitiendo lo mismo una y otra vez hasta que se me ocurra alguna forma de darle un cierre que sea satisfactorio y al mismo tiempo me de la respuesta que necesito ante la incertidumbre de "me quedo/no me quedo" que me azota después de darme cuenta de que el fin de semana acaba de terminar y no hice nada con mi vida, cosa que no es muy útil ahora pero probablemente va a venir a mi mente cuando el próximo fin de semana asome su horrenda cara por mi ventana mientras que ahora estoy escribiendo esto para pasar el rato hasta que sea la hora de la merienda. En fin...
I hate it here.
Y sí, voy a agregar una imagen casi sin relación en cada entrada en un intento fallido por hacerme el gracioso.

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